La Universidad de La Laguna  y
l'Associazione Culturale
"Harwa 2001" ONLUS
presentan


Tumba de Harwa 2006

 

Localización de los trabajos
a
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Marzo
Abril
 
Quién era Harwa
 

27 de febrero

por Miguel Ángel Molinero Polo

La cotidianeidad se impone hoy en mi comentario.
He pasado las horas de la siesta trasladándome a la que será mi habitación definitiva. Milagros, Noemí y Lucía quedaron instaladas definitivamente desde nuestra llegada. Pero yo he tenido que esperar. Lo intuía, aunque la directora del hotel nos hubiera asegurado que habría espacio para todos. Cuando decidimos independizar la campaña epigráfica de Harwa, sabíamos que teníamos que coordinarnos con el equipo del Proyecto Djehuty, que se aloja también aquí, pues el Marsam no tiene capacidad para alojar a tantos arqueólogos. No es por azar si nuestra llegada este año coincide con la partida de nuestros amigos del equipo español, igual que en años previos ellos venían cuando nosotros nos íbamos: unos ocupan los espacios que dejan libres los otros. Pero eso puede tener sus ventajas, o al menos las ha tenido para mí. Mi habitación estaba ocupada por Margarita Conde y, al partir, me ha dejado sus cortinas de las ventanas, las telas que cierran el nicho, convirtiéndolo en un armario y ¡una estantería! Tengo una habitación de lujo, ahora, ¡muchas gracias, Marga!
M
enos agradable ha sido la sorpresa que nos ha dado el tiempo desde que aterrizamos hace una semana. El calor es espantoso ¡y estamos a finales de febrero! En anteriores campañas, que se desarrollaban en torno a las Navidades, el frío era terrible, sobre todo por las noches. Había momentos en que yo necesitaba tres mantas para poder dormir, pues la cercanía del desierto hace descender dramáticamente las temperaturas cuando se pone el sol. En esta ocasión, ni pijamas gruesos ni jerseys ni camisas de manga larga han salido de las maletas. El interior de la tumba, por fortuna, se mantiene relativamente estable, pero atravesar el patio, a mediodía, supone un acto de valor casi heroico. ¡Y aún así podemos darnos por contentos! En El Cairo, el aeropuerto está teniendo problemas intermitentes por las tormentas de arena, el terrible jamsim que mencionan con disgusto en sus relatos todos los viajeros del s. XIX, y que este año ha llegado antes de lo que es habitual. Aquí, al menos el cielo se ha mantenido claro hasta hoy, pero ya empieza a volverse grisáceo por el polvo en suspensión. Mientras, los mensajes en los teléfonos móviles nos han hablado de nevadas en la Península y ahora de alertas por viento en Canarias.
 

 

LA MISIÓN


Los miembros
El inspector
Los trabajadores egipcios
 

 

LA FOTO DEL DÍA

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